Crítica – Star Wars: El despertar de la Fuerza

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¡Niños y niñas, nos vamos de aventuras!

Por fin se ha estrenado El despertar de la Fuerza, y todos los espectadores están encantados. ¿Todos? No, un irreductible servidor resiste ahora y siempre al invasor. Y es que la película me ha gustado… y también me ha decepcionado.

Ni que decir tiene que voy a hablar libremente de la película. Es decir, habrá spoilers, y tal.

Empezamos.


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Igual me pongo un poco tonto, pero me lo perdonáis ¿verdad?

Año 1977. La Alianza Rebelde lanza un desesperado ataque contra la Estrella de la Muerte, bastión del malvado Imperio Galáctico. En el momento álgido de la batalla el joven Luke Skywalker oye la voz de su maestro y, siguiendo sus instrucciones, se guía por la Fuerza para realizar el disparo crítico que pone fin al combate. Mientras la estación espacial estalla, Obi Wan felicita al joven Luke por su pericia: “la Fuerza te acompañará siempre”.

Y aquí sigue la Fuerza, acompañándonos hasta al váter, ya que Disney parece haberse gastado el PIB de un país pequeño sólo en publicidad. Con algo había que sustituir las publicaciones de “Princesas Disney si fuesen marcas de tractores”. Qué largo se me está haciendo este año

Publicidad aparte, me hace ilusión ver Star Wars, aunque más de tres décadas con el estatus de mito inalcanzable puedan hacerle más mal que bien. Se nos prometió que reviviríamos la mil veces imitada pero nunca superada TRILOGÍA ORIGINAL, y se nota que han ido a por ello de cabeza.

El despertar de la Fuerza tira tanto de la nostalgia que a veces tengo ganas de que deje de hacer homenajes a su propia franquicia, porque mientras apela a mi añoranza me estoy perdiendo la película. El film es tan autorreferencial que si los guiños que hace fueran literales, tendríamos que verlo con los ojos cerrados. Me siento como si tuviese a Abrams en la butaca de al lado diciéndome todo el rato “¿te acuerdas de Una nueva esperanza? Esa era buena, ¿a que sí?”. Pues sí, era buena, pero el Episodio VII se pega tanto a ella que a veces parece un remake, por no decir algo peor.

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Por no decir… ¡refrito!

No quiero que parezca que simplemente he decidido hablar mal de la película, así que voy a argumentar algunos puntos clave de El despertar de la Fuerza que me han hecho fruncir el ceño y después cierro con mis impresiones personales.

Primero: la película juega sobre seguro. La táctica del recuerdo a bocajarro funciona bastante bien en ocasiones (a mí lo que me sacó la sonrisilla fue que repitieran los planos de ambiente de la cantina), pero volver exactamente a los mismos lugares tiene casi tantos inconvenientes como ventajas. En su afán de emular los aciertos de la saga original, El despertar de la fuerza repite estructuras, personajes y situaciones, olvidándose de traer historias nuevas. A Han Solo y compañía se les han quedado en casa las ganas de sorprendernos.

No voy a defender las precuelas, porque hay cosas que son de hostia con la mano abierta, pero si algo bueno tenían era su diseño de producción. Eran ambiciosas en sus escenarios, nos enseñaban lugares y culturas nuevos, expandían el universo visual de Star Wars. Aquí tenemos un planeta que se parece a Tatooine, otro que se parece a Hoth, otro que se parece a Coruscant, otro que se parece a la luna de Endor… La película de este año es bonita de ver, e impresiona cuando quiere, pero antes esa galaxia lejana parecía un sitio más grande.

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¡Que vienen los warsies! ¡Dicen que o dejas de hablar mal de la película o te dejan el culo como el foso del sarlacc!

Segundo: los personajes tienen carisma, pero están vacíos. Cada uno de los personajes tiene su propio arco, en lugar de estar todos en el mismo barco. Estas tramas avanzan solapándose y mezclándose con supuestos clímax traídos por los pelos (no conseguiréis convencerme de que la destrucción de la Estrella de la Muerte pintaba algo en esta película). En una serie de televisión esto funciona muy bien, pero en una película como Star Wars, con vocación de historia de aventuras sin grandes aspiraciones, lo único que consiguen es disipar el foco de atención.

Es Han Solo el que tiene la trama más sólida, tanto que los demás personajes quedan tristes y a medio hacer en comparación. Su historia con Kylo Ren es lo más interesante que vemos en pantalla, sobre todo por parte del malo. Ante la imposibilidad de igualar a Vader, los guionisas han tomado la, en mi opinión, acertada decisión de plantear a un villano amateur, aún debatiéndose entre el lado oscuro y la luz, que para más inri es fan de Anakin. Kylo Ren crecerá conforme lo hagan los protagonistas, y eso es algo que sí quiero ver.

Del lado del bien hay dos nuevas incorporaciones. Finn se nos presenta como un personaje acorralado por sus principios que toma una decisión y hace arrancar la película. Al principio, incluso a pesar de sus chistes malos, cae bien y es interesante, porque no es un héroe ni tiene pinta de que vaya a tomar ese camino. Es un tío con principios que tiene que luchar contra su propio miedo antes de pelear; eso me pone palote, porque resulta humano y deseas que consiga lo que se propone. Además, ¡es el único stormtrooper capaz de acertarle a algo con un arma! Sin embargo, Finn queda como secundario y sidekick de Rey, que por alguna razón tiene que ser la protagonista.

Rey es la protagonista, pero sólo está ahí poniendo cara de puta ama y esperando que sea suficiente (spoiler: no lo es). Siento indiferencia hacia ella porque no es humana; no siente miedo, no reacciona, no toma decisiones, no tiene objetivos… lo único que hace es triunfar absolutamente en todo lo que se le pone por delante, y eso me frustra como espectador. A diferencia de lo que ocurre con su compañero, verla sobreponerse y triunfar no me hace tanta ilusión, porque para ella no es ningún desafío ganar.

Cuando Ren le pega ese espadazo a Finn, yo estaba contento; con el simple hecho de atreverse a plantar cara al malo, Finn estaba creciendo como personaje. Ya no forma parte de la Primera Orden, tiene un sable láser y está luchando contra un sith: se ha convertido en uno de los buenos y está dispuesto a morir por ello. Ver a Rey continuando la lucha no es tan guay porque, aparte de que va a ganar porque es más mágica que Peter Pan, no me creo sus ganas de vengar a Han. Tampoco me creo a Han como maestro de Rey, al contrario que sí me creo a Obi Wan como maestro de Luke. ¿Por qué? Pues porque Rey es tan jodidamente pro que no tiene nada que aprender. ¡Si hasta conoce el Halcón Milenario mejor que Han! Rey se las apaña tan bien sin los demás que perfectamente podrían dejarla en un rincón lejos de los otros personajes para que juegue sola.

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¿Alguien ha dicho poner cara de puta ama?

Tercero: Rey en la Estrella de la Muerte. Leia era un personaje que, aunque se encaraba hasta con Darth Vader y disparaba contra los stormptroopers, luego salía con un bikini dorado. Lo que quiero decir es que Star Wars no va a darnos una magistral sobre igualdad, vamos. En esta la chica ya no es la secundaria, sino la heroína, y con ello vienen cosas muy raras.

Os pongo en situación: Poe, el mejor piloto de la Resistencia, ha sido capturado en la Estrella de la Muerte. Para que pueda huir, es necesario que uno de los soldados imperiales (Finn) traicione a los suyos, saque al rebelde de su celda y le conduzca con mucho cuidado por los pasillos de la base enemiga hasta un hangar. Cuando a Rey le pasa lo mismo, se limita a escapar usando su magia de protagonista y a pirarse trotando por ahí, porque ¿quién coño va a fijarse en una chavala vestida con trapos haciendo espeleología por un reactor? ¿Cómo leches sabía Rey que podía manipular al guardia? ¡El espectador sabe cómo se usa la Fuerza, pero ella no! ¡Si hasta que Han se lo dice ni siquiera creía que fuera real! Me da que esto ocurre así porque los de Disney querían evitarse el momento en el que el único personaje femenino constante de la cinta tiene que ser rescatado por un grupo de hombres. Es decir, que como es chica es huevito y le dejan hacer trampas. Pues jo.

Si para librarte de una situación “princesa en apuros” políticamente incorrecta tienes que contradecir la lógica de tu película hasta ese punto, tal vez es que a tu película le faltan tías en primer lugar.

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Este soy yo intentando reflotar mi reputación después de las gilipolleces que estoy soltando sobre esta película.

Cuarto (y lo más importante): ESTO ES UNA PELÍCULA, NO UNA SERIE. El Episodio VII no tiene una estructura cerrada, y esto está hecho adrede. Parece el primer capítulo de una serie, cuando acaba tienes ganas de ver el siguiente, pero no puedes porque faltan dos años. Por eso ésta película parece tan vacía, porque sólo tendrá sentido cuando esté junto a las dos siguientes. Muchos de los problemas que he señalado derivan de esta decisión. Disney, entiendo que te ha funcionado muy bien con Marvel, pero hacer una saga entera a base de películas secuenciales empieza a ser cargante.

“No le des más vueltas. Es una peli para niños, no eres su target y punto”. Discrepo. Los pobres niños iban acompañando a sus padres. Además, estáis subestimando a mi niño interior. Yo soy un infantil de mierda. Tengo el Rayman 2 en la estantería, ahí es nada.

En conclusión, El despertar de la Fuerza es entretenida, emocionante y divertida, pero sólo nos cuenta media historia.  Se nota que están planteando un argumento de gran recorrido, el problema es que lo hacen a costa de la integridad de este episodio. Cuando la trilogía esté concluida, tendrá otro sabor, igual que cuando acabas una serie, y entonces veré esta cinta con otros ojos y la apreciaré de otra forma. Pero ahora mismo, viendo sólo esta película, la sensación es la de ver algo inacabado. Por sí sola, es una película entretenida, pero no buena de verdad. Tal vez que haya gente para la que esta película haya sido el acabóse, pero a mí me ha dejado algo frío. Mi alma friki no está contenta. ¡Exijo sangre para el dios de la sangre y cráneos para el trono de cráneos, maldita sea!

Sé que estoy sonando muy gruñón, pero no os preocupéis. Luego me pondrán trailers de Rogue One y se me pasará. Entre spin offs, secuelas y demás, la Fuerza nos va a acompañar muuuuucho raaaato. Y ahora me voy, a ver si ponerme La amenaza fantasma seis veces seguidas hace que El despertar de la Fuerza me guste más.

Feliz Navidad, comed mucho turrón y nos vemos pronto.

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5 comentarios en “Crítica – Star Wars: El despertar de la Fuerza

  1. Gracias por la crítuca, a mi me ha gustado la película. Respecto a Star Wars: El Despertar de la Fuerza, es para mí uno de los grandes trabajos hechos por J.J. Abrams, que nos sitúa 30 años después de la caída del Impoerio en la secta entrega “El Regreso del Jedi”. Nos brinda acción, suspenso, intriga y emoción por ver a los clásicos personajes como Leia (Carrier Fisher), Han Solo (Harrison Ford), Chewbacca, C-3PO y R2-D2. Sin duda es una película que te dejará boquiabierto por tantos talentos nuevos y efectos especiales que caracterizan a Lucasfilm en esta saga.

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